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lunes, 11 de julio de 2011

Heme aquí...



Por: Christiane Garza
Me he encontrado en las inmundicias más tristes,
en los charcos más sucios
y en las mierdas más negras.
Ahí me he encontrado.

Me hallé en las pestes más temidas,
en las putas más enfermas,
en los fangos más pestilentes,
en las ropas más rascuaches
y en las manos más vacías.
Ahí es donde yo me he hallado.

He usurpado el miserable lugar de los perros callejeros moribundos,
de los orines de los briagos,
del tumor en el estudio médico,
del feto no deseado,
del criminal más repugnante
y del mendigo vomitado.

He pecado por haber deseado ser feliz
y me he condenado por haberme asesinado en vida.

Heme aquí,
con el único vestigio de aquello que fui antes de ser
la barbarie más abominable: una ortografía atinada.

Soy el desprecio del pobre,
la cicatriz abierta,
los intestinos, las víceras, los mocos, las flemas,
una y otra vez, la mierda.

La arena borra mis pasos,
el espejo rechaza mi presencia.

Soy el trago amargo y la oveja negra.
Soy el significado de la indiferencia.
Soy el alma que el diablo no pelea.
Soy aquel gusano que emerge del talón de un niño somalí.

sábado, 9 de julio de 2011

¿De quién eres ahora?



Por: Christiane Garza

Mis pasos tienen voces que persiguen.
Ruge la bestia negra, tormentosa.
Gemidos pusilánimes sepultan
y matan como tumbas fulminantes.

Un frío centinela me escupía
incisivo, lastimero, tan cruel,
tan cínico. El mármol que se quiebra,
¡es la hora del escándalo indomable!

Medio vacío el vaso; escasean
las aguas que bebían de mi sed.
Blanca bruma que impide a la mirada
ser testigo del vicio que me colma.

El tacto leproso. La carne dura
se enfría, insatisfecha de placeres.
El tiempo que no sirve y el silencio
que no basta, asesina, incrimina.
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Finos tentáculos del nombre vasto
de quien anhelo la fragancia pura
me han exprimido las historias todas
y las razones y el saberte mío.